Que son los descs

Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales son expectativas legítimas de individuos y colectivos ligadas a la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, la alimentación, el medio ambiente o la cultura. Para poder acceder a una vivienda digna y asequible, disfrutar de la atención sanitaria necesaria y de una educación de calidad, disponer de alimentos en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias, vivir en un medio ambiente saludable, etc., constituyen condiciones materiales básicas de todas las personas para poder vivir dignamente, desarrollar libremente su personalidad y participar en asuntos públicos. Sin embargo, aunque es cierto que la satisfacción de los derechos sociales interesa a todas las personas, son los que se hallan en situación de mayor vulnerabilidad desde el punto de vista económico, pero también desde el punto de vista del género y/o del origen étnico o nacional, los principales interesados en reivindicar la protección de los DESC.

A nivel internacional, los DESC se hallan reconocidos en numerosos tratados internacionales y, muy especialmente en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1966. En este Tratado se reconoce que no puede realizarse el ideal de un ser humano libre si no se crean las condiciones que permitan a cada persona disfrutar de sus derechos económicos, sociales y culturales, tanto como de sus derechos civiles y políticos. Así mismo, en la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos realizada en Viena en 1993, se reafirmó el carácter indivisible e interdependiente de todos los Derechos Humanos y, en consecuencia, los derechos económicos, sociales y culturales deben ser considerados al mismo nivel que los derechos civiles y políticos.

Esto implica deshacerse de la falsa dicotomía entre derechos fundamentales vinculados a obligaciones negativas (no hacer) y derechos no fundamentales, y por ello subordinados, ligados a obligaciones positivas (hacer). Existen, por contra, obligaciones comunes a todos los derechos humanos. Cada derecho implica la obligación por parte del Estado, y otros actores no estatales como por ejemplo las empresas, de respetarlo y protegerlo, cumplirlo y garantizarlo. Sin DESC adecuados, la libertad de las personas se ve restringida, su seguridad resulta amenazada y su exposición la explotación y a la exclusión social incrementa substancialmente.

Determinar el contenido central de los DESC en concreto, y de los derechos humanos en general, es un proceso inconcluso. En los siguientes apartados se puede encontrar una aproximación a la definición y caracterización de los DESC basada, entre otras cosas, en la doctrina generada por el órgano de Naciones Unidas encargado de aplicar el PIDESC: el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC). Concretamente, el Comité DESC es el órgano que supervisa la aplicación del Pacto por parte de los estados y también quien interpreta sus contenidos. De esta forma, la tarea del CDESC consiste en, por una parte, examinar los informes periódicos que deben entregar los distintos estados sobre el cumplimiento de los DESC en sus respectivos países, y hacerles recomendaciones. Por otra parte, el CDESC publica de forma periódica la interpretación de las disposiciones del Pacto en forma de Observaciones Generales.

En el 10 de diciembre de 2008, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el Protocolo Facultativo al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que permite al Comité entrar a examinar comunicaciones de personas y grupos que se consideren víctimas de violaciones sistemáticas de cualquiera de los derechos reconocidos por el Pacto –equiparando cada vez más los mecanismos de garantía de que dispone el PIDESC-. El Protocolo  entró en vigor el 5 de mayo de 2013 después de  haber  sido ratificado por 10 países entre los cuales se encuentra el estado español.