10/16/2015

El Observatorio DESC presentará un recurso de apelación por el archivo de la causa de Tarajal, que es precipitado y transmite un peligroso mensaje de impunidad

La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Ceuta, María del Carmen Serván, ordenó ayer el sobreseimiento provisional de la causa contra 16 guardias civiles por los presuntos delitos de homicidio y lesiones imprudentes tras la muerte de 15 migrantes, el 6 de febrero de 2014, junto al espigón marítimo fronterizo de la ciudad autónoma y el sobreseimiento libre de la causa seguida por el delito de prevaricación.

En la Instrucción realizada ha sido probado el uso de material antidisturbios por parte de la Guardia Civil -en concreto pelotas de goma y botes de humo- contra el centenar de personas que estaban en el agua intentando acceder a la costa española. Sin embargo, la jueza concluye que los agentes de la Guardia Civil emplearon el material antidisturbios "con efecto disuasorio" y considera que "no existe ningún indicio que permita afirmar que los agentes imputados hicieron un uso inadecuado del material".

Desde el Observatori DESC advertimos que no se ha investigado de forma suficientemente exhaustiva la relación entre el uso del material antidisturbios y su proporcionalidad contra personas que se encontraban en una situación de indefensión, y tampoco las muertes producidas, así como la dejación del deber de socorro por parte de las fuerzas de seguridad.

En el Auto dictado, la juez refuerza su discurso exculpatorio por la ausencia de normativa que contemple el uso de pelotas de goma en el agua. Sin embargo, el hecho de que no exista ningún protocolo para el uso de material antidisturbio contra personas indefensas en el agua es un elemento incriminatorio más que pone en duda el uso adecuado de este material.

Especialmente preocupante son algunas de las observaciones que realiza Serván, que atribuye la responsabilidad sobre los hechos a los propios inmigrantes. La magistrada considera que los inmigrantes “asumieron el riesgo de entrar ilegalmente en territorio español por el mar a nado, en avalancha (…) y haciendo caso omiso a las actuaciones disuasorias tanto de la fuerza marroquí como de la Guardia Civil”.

Finalmente, la jueza concluye también que la devolución “en caliente” de las 23 personas que aquella mañana sí consiguieron llegar a El Tarajal se realizó con la suficiente cobertura legal y que estas prácticas no son constitutivas de un delito de prevaricación.

Desde el Observatorio DESC queremos manifestar nuestra profunda decepción por esta resolución, ya que entendemos que no se ha realizado la investigación suficiente como para poder disipar cualquier tipo de responsabilidad criminal ante unos hechos tan graves como la muerte de 15 personas. Asimismo, no podemos dejar de ver con extrema preocupación como este tipo de resoluciones transmiten un mensaje de impunidad en el uso de material antidisturbios en la zona fronteriza, y especialmente contra personas indefensas en el agua. Lo más grave es que estas vulneraciones de derechos humanos vienen amparadas por el propio Ministerio de Interior, lo que pone trabas a una actuación efectiva por parte de la Fiscalía. Ese blindaje a nivel legal es lo que provoca la impunidad, y por lo tanto, abre la puerta a que los hechos se puedan repetir en un futuro.

Hasta ahora, la sociedad civil ha tenido un rol fundamental en el desmontaje de las mentiras que escondían las versiones oficiales sobre las muertes del Tarajal. Ha sido la ciudadanía organizada, a través de las acusaciones populares, la que ha documentado el caso e impulsado la investigación de los hechos y su denuncia. A partir de hoy, será más imprescindible que nunca que la judicialización del caso vaya acompañada de la movilización social para exigir una investigación a fondo que permita llegar a juicio y depurar responsabilidades. Por esta razón, en los próximos días presentaremos un recurso de apelación a la Audiencia Provincial de Cádiz, y seguiremos trabajando para denunciar el caso en todas las instancias posibles con el fin de conseguir que hechos como los de Tarajal no queden impunes ni en el olvido.