06/08/2016

Memoria 2015

06/08/2016
Autores: 
Observatori DESC
Fecha Publicación: 
2015

El 2015 ha sido sin duda un año intenso para el Observatorio DESC. Un año de cambios, un año de oportunidades. Y sobre todo, un año de mucho trabajo para sacar adelante el proyecto de defensa y promoción de derechos sociales que es el Observatorio .

El Presidente daba inicio a la memoria de 2014 con la frase "El Observatorio inicia una nueva etapa", haciendo referencia al cambiante contexto político y la repercusión en las vulneraciones de derechos humanos. El año 2015 ha consolidado esta nueva etapa con varios relevos en el equipo y en la Junta del DESC. Como nueva directora, he asumido el compromiso de convertir en oportunidad los cambios dentro de la entidad, incorporando nuevos perfiles y fortaleciendo redes y líneas de trabajo. La implicación del equipo y el apoyo de la Junta han sido indispensables para poder avanzar en estos retos y seguir siendo la entidad de derechos sociales de referencia en España .

Desde el Observatorio siempre hemos apostado por ejercer de contrapoder y trabajar junto a las luchas y los movimientos sociales, convencidos de que, sin el músculo de la calle, es difícil obtener cambios garantistas a nivel legislativo y de políticas públicas, especialmente en materia de derechos. Por este motivo, hemos participado en diferentes campañas e iniciativas ciudadanas.

En el ámbito del derecho a la vivienda y a la ciudad, en 2015 hemos alcanzado un hito encomiable: aprobar una iniciativa legislativa popular en el Parlamento de Cataluña por unanimidad. La llamada "ILP Vivienda", que proponía medidas para dar respuesta a la emergencia habitacional y la pobreza energética, vio la luz como ley 24/2015 a finales del mes de julio. Junto con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y la Alianza contra la Pobreza Energética (APE), conformamos el Grupo Promotor, que recogió más de 175.000 firmas y veló por el posterior cumplimiento de la ley, con formaciones y asesoramiento a nivel municipal, así como seguimiento de la labor de la Generalitat de Catalunya.

También en el campo de la incidencia política, presentamos un informe en junio en que constatábamos los impactos de la vulneración del derecho a la vivienda en el derecho a la salud y los derechos de los niños. De la mano del grupo de investigación Emigra de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el proyecto Sophie, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ​​poníamos sobre la mesa datos reales sobre la situación de emergencia habitacional en Catalunya.

En 2015 hemos continuado con la línea de defensa del derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria. Entre otras publicaciones y campañas, hemos dedicado el curso online anual al derecho al agua y la alimentación, construyendo así un relevante proyecto de formación en derechos humanos: en verano también organizamos el curso anual de derecho a la vivienda en la Diputación de Barcelona y hemos llevado a cabo seminarios y debates de diversas temáticas.

La apuesta del 2015 ha sido empezar a adentrarnos en el mundo del derecho al/a los trabajo/s, y por este motivo le dedicamos el curso anual de derechos sociales, preguntándonos sobre la precariedad, el trabajo de cuidados o el rol del sindicalismo. En el marco de los trabajos y de la economía alternativa, hemos presentado, junto con la Red de Economía Solidaria de Cataluña (XES) y la Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS), una publicación online que explora el enfoque de derechos en la economía social y solidaria, vinculando decenas de proyectos de todo el estado español.

Una de las herramientas que utilizamos para hacer incidencia política es el litigio estratégico. En 2015 hemos sido acusación popular en el caso "Tarajal", a raíz del cual hemos trabajado en un proyecto documental con Metromuster sobre la muerte de 15 personas en la frontera sur, y hemos continuado personados en el caso Bárcenas, que nos ha dado acceso a la causa Gürtel.

A la vez, hemos continuado haciendo de Observatorio, analizando qué sucede en otros países y participando tanto en encuentros de redes internacionales como en proyectos europeos, fortaleciendo así nuestra presencia en las luchas globales.