Derecho a una alimentación adecuada

El derecho a la alimentación adecuada comprende tanto la disponibilidad de alimentos en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias de los individuos, como el hecho de que esos alimentos sean aceptables para una cultura determinada. Al mismo tiempo, incluye el acceso a los alimentos en formas que sean sostenibles y que no dificulten el disfrute de otros derechos humanos.

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) reconoce mediante el articulo 11 “el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí mismo y su familia, incluida alimentación, vestido y vivienda adecuadas, y una mejora continua de las condiciones de existencia (...)”. El Comité DESC ha interpretado el contenido de este derecho estableciendo que el derecho a una alimentación adecuada está inseparablemente vinculado a la dignidad humana y requiere la adopción de políticas económicas, ambientales y sociales adecuadas en los planos nacional e internacional. Igualmente, el Comité establece la necesidad de asegurar el acceso a los alimentos mediante la disponibilidad de ingresos suficientes a partir del acceso a los recursos productivos (tierra, agua, semillas, animales, peces etc.) o, si ninguna de las otras opciones es posible, mediante una red de seguridad social.

Las principales normas internacionales sobre el derecho a la alimentación adecuada son el PIDESC -art. 11- y la Observación General numero 12 que lo desarrolla. En 2004 la FAO aprobó las “Directrices voluntarias de apoyo de la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional”. Estas directrices proporcionan orientaciones prácticas a los estados para lograr la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada. En el ámbito regional hay que destacar la Carta Social Europea -Parte II, interpretación derivada de los artículos 4.1, 12, 13, 17 y 19- el Protocolo de San Salvador -arts. 11, 15.3(b) y 17(a)- y la Carta Africana sobre Derechos Humanos y Derechos de los Pueblos -interpretación derivada de los artículos 16 y 60-.